viernes, 9 de agosto de 2013

Mi primera boda (reposteramente hablando claro)

La primera vez que le vi fue en el albergue de guadarrama donde trabajaba en un campamento de verano. Hara unos 10 años. Alli sentado al lado de la puerta y contando chistes sin parar, pense que simpatico el hombre este.
Poco despues, empezamos a trabajar juntos.  Yo iba ocasionalmente a su centro. Alli nos hemos comido unos buenos marrones, con aquellos grupos a los que habia que darles de desayunar, comer y cenar, limpiar habitaciones, poner y quitar camas supletorias. Ufffff menudas palizas. Terminabas el dia caminando por inercia por que si te sentabas dos minutos ya no habia quien se levantase de la silla.

Recuerdo esos postres que su jefe nos hacia adornar con un monton de chucherias, virutas de colores, regalices, nubes. 
Asi de ordinario y chabacano le preguntaba? Asi lo quiere el jefe me decia. Jajajaja que visionario de la pasteleria creativa era su jefe.
En aquellos tiempos duros, fue donde empece a conocer una persona estupenda. Buen amigo, buen compañero. Siempre esta para lo que necesite. Siempre pendiente.
 El post de hoy no lleva receta. El post de hoy esta dedicado a mi amigo. Miguel Angel Piñuela. Fabuloso cocinero. Mejor persona.


 Mi primera tarta de boda ha sido de su mano.
Espero que llegara entera y sobre todo que les gustara.
Un besazo.