jueves, 27 de junio de 2013

Vacacionessssssss alla voy

Por fin parece que el verano ha llegado para quedarse. Es la epoca del año que mas me gusta y la que menos dura. Despues de un invierno crudisimo, larguisimo, mojadisimo, nevadisimo, empieza a calentar el sol. Por fin vacaciones. Aunque este año menos tiempo que el pasado. Intentaremos aprovecharlo lo mejor posible.
Como os decia en el pos anterior, el mes de mayo fue una locura total con las comuniones y otros eventos. Pero Junio tampoco se queda atras. 
 Trabajo agotador en el cole. Cumpleaños, bautizos, despedidas de soltera.........
 Algunos proyestos en mente que espero que pronto se hagan realidad.
 Mi curso de flores con Alma Obregon que me ha enseñado a hacer unas flores estupendas. Aunque tambien debo decir que las rosas en realidad, la que me las enseño de verdad de verdad, fue Roser de Cookies Paradais.


Las galletitas del sagrado corazon que tanto les gustaron.
 Y la tarta nada tipica de bautizo, con su piscina incluida. Pero a su abuela le hacia tanta ilusion ver a sus tres nietos en ella, que era lo principal.



La receta de hoy hacia tiempo que queria probarla. Es un bizcocho con vino tinto.
En mi casa el chocolate es visto y no visto.
Compre una tableta de chocolate puro para una receta y lo que sobro, pensaba utilizarlo en este bizcocho pero cuando fui a echar mano de el habia desaparcido.
Y el caso es que nadie se lo habia comido. Solo una onza me dicen. Pero  el chocolate no estaba.
Yo creo que se desintegra. Por que muchas veces me encuentro el envase completamente vacio guardadito en el armario. Que cosas oye.
Vamos con la receta.
Ingredientes:
200 gr. de mantequilla sin sal.
200 gr. de azucar.
4 huevos M.
3 cucharadas de canela.
Una cucharada de vainilla.
100 gr. de chocolate a la taza.
Un vaso pequeño de vino tinto.
2 cucharadas de cacao en polvo sin azucar.
250 gr. de harina
1 sobre de levadura.

Preparacion:

Precalentamos el horno a 180º
Batimos la mantequilla y el azucar, hasta que se mezclen bien.
Añadimos los huevos uno a uno sin dejar de batir.
Añadimos el chocolate a la taza, rayado, la canela y la vainilla y volvemos a batir.
Ponemos el vino y mezclamos.
Tamizamos el harina junto con el cacao en polvo y a levadura   y batimos solo hasta que se integren.
Engrasamos un molde o lo forramos con papel vegetal. Lo rellenamos con la mezcla y lo metemos al horno durante unos 50 minutos, o hasta que la aguja salga limpia.

Y no quiero despedir este post sin nombrar a mi jefa de operaciones, Rosa. 
Con la que tan agusto he trabajado y tan bien hemos conectado. Solo desearle muchisima suerte y agradecerle la oportunidad que me dio. Un besazo guapa.